martes, 2 de noviembre de 2010

El Último Rezador de la Tierra

Antonio Chankin ve cómo su cosmovisión lacandona se pierde con la irrupción de la modernidad y del cristianismo.



José Salazar
Noticias

Las plegarias morirán en sus labios. Con él, los cantos y rezos de la tierra se perderán. Hatchakium, Kanankash, Itzaná, Akna, Kak, serán sólo un recuerdo. Se hablará de ellos, de quiénes fueron, y lo que representan para su cultura, pero no regresarán más a la tierra del hombre verdadero, dejarán de escuchar sus voces, de interceder por ellos.
El copal se petrificará, nadie beberá ni preparará más la bebida sagrada “Balché”, las representaciones de los dioses mayas se alzarán en su lugar de descanso, y cuando el rezador dé su último alarido no habrá más. Pasarán tres días, en su tumba sus hijos colocarán una especie de cal –donde su espíritu hará una figura- al descifrarla sabrán porqué murió: por enfermedad o porque los dioses no lo ayudaron.
Desconocíamos el camino, sin la menor idea de las horas que viajaríamos para conversar con el hombre que camina descalzo, vestido con una túnica blanca. Heredero del misticismo, de creencias que se han perdido con el tiempo, o que la religión les ha hecho olvidar, siendo él, el único que se resiste a hacerlo.

EL DESTINO: NAHÁ
Varias horas han paso, la cuidad ha quedado atrás; la cinta asfáltica había desaparecido, los pueblos conocidos sólo eran un recuerdo, faltaban 30 minutos para llegar a una desviación conocida como carretera fronteriza, la cual nos llevaría a la última parada para cargar combustible, Shankalá.
—Las condiciones para viajar son bajo su responsabilidad, porque no existía la seguridad de que aceptará la entrevista, en caso de que acepte le tienen que dejar algo, despensa o efectivo, así los tienen acostumbrados —esas fueron las palabras del médico veterinario de la secretaría, con quien se había hablado para el viaje.
—Esa, entre varias cosas, era una de mis preocupaciones.
Al estar en Nahá no se siente la diferencia entre los ejidos que han quedado atrás, la diferencia es que no hay caballos, pero las casas donde habitan los lacandones están hechas de madera, en la entrada se aprecia una de las 22 lagunas que existen en el lugar, muchos de ellos, los hijos de los hijos, se han cortado el cabello o profesan el cristianismo.
Pasaban más de las seis de la tarde, cuando el automóvil se detuvo frente a las casa número 22, bajo un árbol que nos cubría de la intensa lluvia, él no estaba en su casa
—Está en su templo —dijo una persona al parecer era unos de sus hijos. Su templo está detrás de mi casa, para qué lo buscan.
—Queremos hablar con él.
—No sé si quiera, está cansado, porque ha sido una semana de rezos, por los restos de Gertrudis Dubis. Preparó balché, pero hay que hablarle para que los reciba mañana, para que no se vaya a la milpa, que está a una distancia de tres kilómetros.
Su templo, el lugar donde hace contacto con los dioses de los hombres verdaderos, es una palapa de 10 por cinco metros, cubierto con palma a la que ellos de llaman “Guano”, allí se encontraba el líder espiritual de los lacandones de Nahá, Antonio Chankin (pequeño sol), tomando la bebida sagrada en una jícara. Hablaríamos al amanecer.

SE ACABÓ EL CAMINO
Se establecían en la selva. Cuando la leña, la pesca y el agua empezaban a escasear o se sentían amenazados, se cambiaban de lugar, comenta Antonio Chankin, sentado en una silla, frente a una mesa. Tiene más de 86 años, pero su cabello largo y ondulado no tiene canas, es moreno, de rasgos marcados por los años, cuando habla se siente un olor a pollo, apenas unos minutos antes había terminado de desayunar.
—El último lugar donde estuvimos, la tierra de nuestros antepasados, se llama la Arena, después nos establecíamos en un lugar uno o dos años, y continuábamos; ahora no podemos irnos, no hay más lugar, hay mucha gente, no se puede más, no hay para dónde ir. Ahora no dejo mi luz, porque me gusta mucho, ante pura vela de ocote, así nos movíamos en la noche, por eso nos picaba la culebra.
Todo ha cambiando, muchos se visten diferente, quieren que use pantalón, pero no me gusta, porque me acostumbré así, con esta ropa quiero morir, mi cabello no lo corto porque no me gusta, porque me da frío.
—¿Cambiar la ropa, cortarse el cabello, va en contra de lo que son?
—Pues si hay algo que te gusta no, si no te gusta sigues como estás, esa es la costumbre de los hijos, pero yo no, eso va en contra de mis costumbres, de lo que me enseñaron, lo que aprendí de mi suegro Chan Kin Viejo, pero yo no puedo interferir en los demás, ellos deciden.
—¿Qué es lo que aún se mantiene?
—El balché, que es la bebida sagrada, ese es mi trabajo, se habla maya, eso sigue todavía. No sé mucho español, porque no lo necesitábamos, no habían maestros ni siquiera jabón, lavábamos nuestra ropa con una cal, nos bañábamos con limón, nos limpiábamos bien.
—¿Cómo fueron sus primero años, en lo que ahora es Nahá?
—Veníamos en grupo con mi suegro Chan Kin Viejo, no había gente, la tierra era libre, verde, si uno se aburría de estar en un lado, levantaba su casa, se mudaba a otro lugar, luego quienes vivían dispersos se unieron. Pero el mal empezó con la llegada de los hombres blancos, no sabíamos que era el dinero, ellos nos traían regalos a cambio de nuestras cosas: piedras, arcos, o barro; nos dimos cuenta que éramos pobres, nos dejó de gustar los que hacíamos, empezamos a querer algo que no necesitábamos, y para conseguirlo era necesario el dinero.
—¿Después de la muerte de Chan Kin Viejo, usted fue el único que aprendió sus conocimientos, hay alguien que se quede cuando usted muera?
—Pues los hijos de los rezadores, pero los que heredaron los templos y las ceremonias las han abandonado en cuevas, han adoptado alguna religión. Por eso es que en la comunidad hay templos cristianos, evangélicos que los han cambiado ofreciéndoles una mejor vida, porque les dicen que ellos adoran al diablo, que necesitan destruir las representaciones para salvarse; les cortan el cabello, les cambian la ropa, matan al lacandón. Vienen y me dicen que cambie, que mi dios es falso, les digo que no, que yo tengo un dios aparte, que los respeto, por eso tienen que respetar en lo que creo, somos dos hombres diferentes, ellos los de las máquinas, la contaminación, fueron creados por Akianto, y el hombre verdadero creado para vivir con la naturaleza, creados por Hatchakium. Hay varios dioses, el dios del maíz, de la lluvias… pero ahora sólo yo rezo, no hay otro, no hablan con los dioses, si no hay dios, no hay comida, mi suegro así me lo dijo, tienes que pedir a los dioses por el bien del pueblo, a Kanankash, Hatchakium, Itzaná, Akinchop, un dios único que cuida al lacandón.
UNA VIEJA HISTORIA
Hace muchos ayeres, en Nahá, convivían tres rezadores: Mateo Viejo, Chan Kin Viejo, Antonio Chan Kin, compartían un mismo templo, pero cada uno le rezaba a un dios maya diferente, pero poco a poco se fueron, los dioses de la tierra y del inframundo los reclamaron, Mateo fue el primero en partir, antes de despedirse le pidió a Antonio que le rezara a sus dioses, él aceptó. Chan Kin Viejo murió con el miedo de que el dios no se diera cuenta de su buena vida, y no le permitiera reencarnar en un águila.
Antonio sigue vivo, tiene miedo que el mundo se acabe, será en un año, lo vio en un sueño; mientras eso pasa continúa con su vida, viendo cómo poco a poco los rezos a los dioses son menos, porque una sola voz es frágil, con el tiempo los dioses no vendrán más a su templo.
— ¿Por qué los lacandones no quieren rezar?
—Porque rezar implica pureza, para rezar no se tiene que dormir con la esposa durante muchas semanas, no besarse, no tocar nada que los demás agarraron, no tocar el miembro, meterse la mano en la nariz.
El rezador tiene que estar purificado, porque cuando no lo hace el dios lo siente, estar en contacto con ellos cuesta mucho, se requiere disciplina, por eso los jóvenes no quieren, hablar con ellos puede durar hasta 15 días, el cuerpo no tiene que tener olor.
Otros lacandones han llegado a aprender, pero sólo por proyectos, o para hacerlo por dinero… pero no les funciona, nunca aprenden, el dios no los quiere, se da cuenta, nunca llega, ser rezador es estregar una vida, conocer las plantas medicinales, las plegarias a los dioses, tener bien el templo, ser un hombre limpio, conocer las historias, y hablar con el dios para que indique el lugar donde se tiene que invocar.

sábado, 23 de enero de 2010

Indigenas de Ixtapa piden ser reconocidos por el gobierno de Chiapas

José Salazar
Noticias
Llegaron hace más de 15 años del municipio de San Juan Chamula. La falta de agua y tierras fértiles, los hundían cada vez en la miseria; esperanzados en una vida mejor emigraron a este lugar.
Se establecieron en 64 hectáreas que adquirieron en dos mil pesos, cada una; hoy son más de cuarenta familias, quienes para producir chayote (principal actividad económica), se tienen que endeudar dos, tres, seis años y toda una vida.
En el ejido la Ciénega, una de las 14 comunidades indígenas de Ixtapa, padecen pobreza extrema; si embargo, no han sido reconocidas como tales por los tres niveles de gobierno, dice Mariano Santiz Santiz, “esa falta de reconocimiento es la que nos tiene sumidos en la miseria”.
Para llegar a la comunidad se recorre un camino de terracería, donde no hay ninguna señal de tránsito. El descenso al lugar es peligroso por la tierra suelta.
Al pasar por una curva se observa una plataforma (Tapesco) construida con palos y alambre en los que se enreda la mata de chayote; los frutos verdes cuelgan como si fueran esferas.
Extensos tramos de manguera negra tiradas en el suelo son utilizadas como sistema de riego; avientan el agua sobre el sembradío proveniente del manantial. En la parte más alta se ubican las viviendas hechas de adobe, madera, lámina y piso de tierra.
El PERRO LADRA EN LA NOCHE


Al decender del automóvil las moscas vuelan y se pegan en la ropa, revolotean como enjambre; no hay un lugar donde tirar la basura, tampoco drenaje y letrina. Por eso hay mucha mosca, dice Santiz, representante de la Ciénega.
Él, de cabello negro, con arrugas, de 45 años, viste una playera blanca, pantalón negro, botas de hule, usa un sombrero, en la mano derecha lleva un reloj de oro, en el centro donde van las manecillas, sobre sale la imagen de Jesús y la Virgen María.
Tiene nueve hijos, sólo un varón, las demás mujeres están casadas, le cuesta mucho hablar español, las personas del lugar hablan su lengua materna Tzotzil; como puede responde a las preguntas.
Son las nueve de la mañana, no veo niños,
— ¿No hay niños?
— Si hay, son 32
Miro a mi alrededor, recargo el cuerpo sobre las tablas de un pequeño cuarto. Poco a poco los hombres que estaban trabajando en la limpieza y recolección, empiezan a llegar.
— ¿Los niños se fueron a la escuela?
— No, no vino el maestro, casi ni viene, y la escuela está a sus espaldas.
Vuelvo la vista, a través de los espacios que hay entre las tablas se observan las bancas, unas láminas del cuerpo humano, en el pizarrón una frase que dice: el perro ladra en la noche.
Santiz grita y los niños, como pollitos cuando les tiran el maíz, llegan corriendo. El salón está cerrado, nadie tiene la llave; mandan a buscar un martillo para arrancar la bisagra, abren la puerta y entran.
Los infantes se sientan en las bancas, están descalzos, enfermos de grípa, los estómagos inflados, con las caras llenas de lodo y lagañas. Sus papás se acomodan en el piso de tierra, empiezan a platicar sobre las carencias, la falta de apoyo y el desconocimiento como indígenas de parte de la autoridad.

LA DEUDA ETERNA


Marciano Jiménez, otro campesino, que por varios minutos no ha dejado de escupir flemas en el piso, dice que su temor más grande es que el futuro de los niños en cinco años, por la falta de apoyos y las deudas contraídas con el coyote, será trabajar en la recolección del chayote; tendrán que vivir para pagar la deuda eterna.
— ¿De donde viene el coyote?
—Son compradores que viven en Ixtapa, que les prestan a los pobladores de 10 a 40 mil pesos, para que estos puedan cosechar, y dependiendo de la deuda y del precio que les imponga por el producto, les llegan a pagar de cinco a diez pesos por caja.
— ¿Cuándo terminan de pagar la deuda?
—Cuando el precio del producto sube y nos va bien, ese mismo año, pero si el precio es bajo, pueden pasar varios años.
Ganan lo necesario para vivir, duermen en el piso y cocinan en condiciones insalubres. Cuando una persona se enferma hay que trasladarla a la cabecera municipal para su atención.

viernes, 8 de enero de 2010

Exigen al gobierno del estado terminar con la ingobernabilidad en Chanal



José Salazar
Noticias

Habitantes del municipio de Chanal arribaron a la capital del estado, para exigir a las autoridades correspondientes terminen con el estado de ingobernabilidad. Mismo que viven desde hace más dos años aseguró Mauricio Gómez López representante de los manifestantes.
“La presidencia no esta en funcionamiento, y por el lapso de tiempo ha servido como letrina de los borrachos, es un cagadero, los muebles y papales yacen en el piso.”
Postrados en las afueras del palacio de gobierno y el congreso del estado, Gómez López dijo que serian recibidos por el subsecretario de gobierno Noé Castañon León, para llegar a un acuerdo y conocer los términos en lo que harán valer las leyes en Chanal.
Este problema ha rebasado la paz social en Chanal, es por ello que se han presentado varios conflictos, el último se suscito el 24 de diciembre del año pasado, ocurrió la balacera de una mujer y su hijo, realizada por un supuesto policía actual presiente municipal José Luis Entzin Sánchez, “de ese altercado no hubo ninguna demanda, nadie hablo, se dice que sucedió porque el policía se encontraba en estado de ebriedad, según la información de Asbel Ochoa Cruz, agente del funcionario del gobierno del estado.
El primero de Enero fue una provocación de personas enviadas por el supuesto presidente municipal José Luis, “quienes empezaron ha aventar piedras, palos y armados con machetes, por eso el pueblo actúo, porque queremos la paz y la tranquilidad”.
Ante los problemas exigen, la destitución del presidente y que se forme un consejo para terminar el 2010, o en determinado caso se realicen votaciones. Agregó que el siete de este mes, están citados en el congreso del estado, donde hará acto de comparecencia el presidente municipal de Chanal, en caso de que las autoridades hagan caso omiso, “lo dejamos bajo su responsabilidad porque el pueblo actuara por su propia mano.”

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Proyecto Ecoturistico -El Madresal-



JOSÉ SALAZAR
NOTICIAS
La naturaleza está llena de misterios. En las costas de Chiapas son pocos los lugares conocidos y abiertos al turismo. Escondido como un tesoro resguardado por la espesura del manglar y los pobladores del lugar, se encuentra este hermoso paisaje lleno de misterio, cuya agua de color rojizo y baja salinidad, han propiciado el paraíso perfecto para las especies marinas.
Aquí, bajo el cielo azul el águila que surca los aires, en un instante se deja caer a gran velocidad para sumergir sus garras en el agua y atrapar un pez que devora en la copas de los árboles. A un kilómetro, el cocodrilo flota, se asolea como dueño y señor del canal.
En la vegetación destaca el robusto, de corteza gruesa y en cuyas hojas blandas por la parte de abajo se aprecia la sal, principalmente en el mes de octubre cuando hay más humedad, dice José Luis Ordóñez, un pescador de esta zona del estado.
Único en esta región, el mangle conocido como El Madresal, le sirve de nombre al proyecto ecoturístico que iniciarán 51 pescadores, después de varios intentos fallidos para criar camarón.

DE CÓMO SURGE LA IDEA



Tras el fracaso en la crianza de camarón, los pescadores decidieron abrir un canal para darle mantenimiento a la playa; con ello surgieron muchas ideas y se colocó una palapa. No pensamos que fuera a dar resultados como proyecto, dicen.
El proyecto ecoturístico El Madresal comenzó un primero de enero de 1997, cuando se constituyeron como sociedad cooper ativa mediante un acta constitutiva que se realizó en la presidencia municipal.
Nunca pensamos que esto fuera a dar resultados -asegura José Luis -. En un año y ocho meses hemos dado pasos agigantados, esperamos continuar con la conservación de manglares que generan con el programa de limpieza de playas (PET) 100 empleos directos, 49 de la comunidad y 51 de las personas que trabajan en el proyecto.
La pesca dejó de ser una forma subsistir, comenta Pragedis Vásquez Ramos, lanchero encargado de pasar a los visitantes a la zona de playa y pasearlos en el canal. En esté lugar escondido a 35 kilómetros en el poblado Manuel Ávila Camacho, en el municipio de Tonalá, la diversidad de aves de la costa han encontrado en las copas de los árboles el lugar idóneo para anidar.
En el poblado, un pedazo de tabla indica que a 600 metros se encuentra el Centro Ecoturístico. El tiempo ha pasado, del letrero que indicaba el lugar ha quedado atrás, en el camino a “El Madresal”, se pasa zonas que sirven para que el ganado paste, al llegar a el lugar hay un pequeño letrero que da la bienvenida, varios carros estacionados y algunas lanchas.
Mientras esperamos parados en el pequeño muelle, llega el señor Pragedis Vásquez, con una gorra azul, de piel morena, mirada profunda y voz suave. Colgada en su cuello sobresale una cadena de oro.
Enciende el motor de su lancha y comienza a contar: miren el arco de manglar. Miguel Abarca, reportero gráfico de NOTICIAS, no pierde detalle con su cámara. Comenta: “por esto vale la pena el viaje.”
El lanchero rompe el silencio, de nuevo: “estamos atravesando el canal donde se puede pescar, pero no nadar, debido a las corrientes y los cocodrilos que habitan de forma natural en esta zona…”


CAMINO DE PALMA




Hemos atravesado el canal. Al atracar la lancha se puede observar a los cangrejos que se asoman en las raíces del manglar.

–­¿Esos cangrejos se comen?
Pues no hemos tenido la necesidad de eso -responde Pragedis-.

Continuamos rumbo a la playa en un camino que para donde que se voltee, se puede observar la palma que se utiliza para el techos de casas y palapas.
En la zona hay ocho cabañas en construcción que podrían estar listas antes de diciembre para brindar hospedaje, dos palapas con servicio para 2oo comensales -una ya está en funcionamiento- y se puede disfrutar de una lisa en sus dos especialidades: asada y al orno. Hay camarones, róbalo, guachinango, cocktail de camarón.
Caminar en la playa y encontrar conchas en lugar de basura, es una experiencia digna de recomendar.
En El Madresal está prohibida la contaminación auditiva y las botellas plástico, que tanto daño hacen a la naturaleza. “Los compañeros respetan el medio ambiente y saben que estas acciones son por el bien de la comunidad y de nuestros hijos.”
Esto fue difícil porque tenían la inquietud de hacer un proyecto ecoturístico y desconocíamos la cantidad de beneficios y compromisos que se tienen que hacer para alcanzar los niveles de conservación.
Las preocupaciones de los que trabajan en el proyecto son crear empleos temporales para concienciar a tres mil personas, “a quienes se les tiene que educar en la cultura de la conservación y contar con el apoyo para realizar un desasolve de esteros.”
Concientes de que la pesca dejó de ser una forma de sostener a sus familias los 51 pecadores que trabajan en El Madresal, laboran de 9 de la mañana a 6 de la tarde para cumplir con un proyecto que apuesta al ecoturismo.
–­Estamos ofreciendo al turista naturaleza virgen-dicen orgullosos.

domingo, 30 de agosto de 2009

Sábado de Violencia por la Noche

La fiscal especializada en Protección a los Derechos de la Mujer detalla que los índices de agresiones se incrementan los fines de semana
José Salazar
Noticias
Considera que si una mujer no denuncia, no habla; acepta una vida común. Para que una mujer sea plena tiene que contar de manera integra con sus derechos.
Así opina Alma Rosa Cariño Pozo, titular de la Fiscalía Especializada en Protección a los Derechos de la Mujer. Dijo que el estado, desde hace 20 años existe el delito de violencia.
—¿Qué derechos se vulneran en las mujeres?
–La libertad, cuando se ejerce violencia en contra de ellas y, la persona que ejerce la violencia en un 99 por ciento, es la pareja.
En la Fiscalia Especializada en Protección a los Derechos de la Mujer se reciben de 15 a 19 denuncias cada día, la mayoría de ellas son por violencia física y de esas, un cien por ciento acusan al marido (mismo que generalmente actúa bajo los influjos del alcohol o drogas) las restantes son denuncias por maltrato psicológico o los denunciantes son los hijos. "Los hijos que denuncian en su mayoría son menores de edad. Están representados por mamá."
–¿Cómo un niño puede llegar a denunciar a una Fiscalía?
–Cuando hay violencia en casa los más perjudicados son los niños, ya que al presenciar que su mamá está siendo violentada con golpes, gritos, humillaciones, esos niños se sienten mal.
—¿Cómo llegan los niños a la fiscalía?
–Presentan golpes externos, llanto, en ocasiones no quieren hablar por que han sido amenazados.
–El alcoholismo es el factor por excelencia que dispara los golpes, la violencia. ¿Cuáles son los días donde se presenta mayor violencia?
–El fin de semana: el sábado por la tarde o el domingo, quincena, días festivos, es por ellos que los días lunes en las oficinas de la Fiscalía hay mucha gente.
La fiscal considera que en esos días hay espacios y recursos para poder beber, cuando esto sucede, los afectados son la familia.

LA DENUNCIA SÍ DETIENE LAS AGRESIONES

Cuando una mujer llega a denunciar, la Fiscalía se hace cargo de los niños. "La mujer viene a declarar con sus hijos. En la mayoría de casos tienen dos hijos; la denuncia tarda de tres a cuatro horas. De las 15 denuncias que se presentan, siete casos desisten, otorgan perdón porque a esas mujeres les cuesta trabajo dejar su casa, la parte que la ha violentado."
–Cuando una mujer denuncia, ¿regresa a casa?
–No, cuando ella considera que no puede regresar o el agresor se encuentra en el domicilio. En este caso son traslados a un refugió. Cariño Pozo agregó que la Fiscalía no está en contra de los hombres sino que desea caminar junto con ellos, pero con respeto.

VIOLENTADOS EN LA VEJEZ

Los hijos se niegan hacerse cargo, es otro tipo de violencia frecuente en la Fiscalía. El maltrato psicológico suele presentarse en personas de la tercera edad cuado se les dice que no sirven para nada, que no aportan, que huelen mal; en el momento que los apartan, cuando los obligan a dormir en el patio. Quienes acuden para denunciar estos hechos, son generalmente los vecinos de las víctimas.
–¿Cómo se comprueba el maltrato psicológico?
–Es el área de psicología quien diagnostica si la persona presenta cuadros de afectación: el miedo…una serie de situaciones que determinarán la afectación psicológica y que esta ha sido provocada por el agresor.
Considera que el proceso jurídico no es tan inmediato como quisiera y está en contra de que la violencia tenga que ser reiterativa para que se considere un delito, comentó que basta con una sola vez para que el o los agresores sean iniciados en un proceso jurídico.

Los pescadores de la Polka

Historias de vidas sustentables
Aprendiendo a cuidar el mangle para seguir en la pesca del camarón


José Salazar
Noticias

Tonalá.- Desde el camino se aprecia el paisaje donde una diversidad de aves acuáticas que revolotean sobre el agua del estero convergen en el manglar; a simple vista parece un espejismo que se observa al descender por la carretera: es la comunidad de La Polka, lugar donde el “quiebra catre”, bagre de mar que los pobladores aseguran tiene propiedades afrodisíacas y es culpable del nacimiento de muchos de habitantes.
En este lugar desconocido para el turismo, los hombres salen a pescar en la noche y regresan “porque les aprieta el hambre” o cubrieron la cuota de que entregarán en la cooperativa; es común verlos sobre el cayuco lanzando la atarraya, mientras se ayudan de una vara de tres metros que hace la función de remo donde el agua del manglar es más baja; al final de la jornada acumulan la pesca en una cubeta con perforaciones para que escurra el agua del mar y laven con ella los camarones, así es un día cotidiano para estos pescadores.
En el pequeño pueblo pesquero, perteneciente a Tonalá, se observa varada en sus aguas “La Chiapaneca”,
una dragadora del sexenio anterior que necesita dos millones de pesos para funcionar, “porque los ‘lagartos’ que la administraban se llevaron el dinero cuando dejaron el cargo público”, dice “el Moy”, un pescador bajo de estatura, cabello quebrado y ojos pequeños que se seca el sudor con la mano mientras platica con el reportero.
Don Moisés Córdova comenta que uno de los problemas de la zona es el deterioro del manglar, el cual se debe a las inundaciones y devastaciones que causo el Huracán Stan, aunado a la inconciencia de los pobladores que han contribuido a la deforestación del mangle rojo, pues debido a sus usos y costumbres lo emplean en la construcción de palapas, construcción casas y muebles o como leña.
Es por ello que hoy realizan un esfuerzo para combatir los estragos, concientes que este es un trabajo que alcanzará frutos a largo plazo debido a que su crecimiento es lento, pero concientes de que su función es vital para el desarrollo de la camaronicultura su principal fuente de ingresos.
Parado en un costado de la báscula donde se pesa el camarón y se paga a 32 pesos el kilo, bajo la galera de la Sociedad Cooperativa Miguel Hidalgo y Costilla fundada en 1980 a donde llegan más de la mitad de los 900 pescadores del pueblo; “La Miguel” vende más de cinco toneladas de camarón a compradores provenientes de diversos municipios e inclusive de otros estados.
REFORESTAR ENTRE COCODRILOS
Lograr la reforestación de Mangle Rojo, ha tenido sus altas y sus bajas asegura Moisés, encargado de la reforestación “porque desconocíamos como hacerlo, después de probar y errar dos veces, se realizó la reforestación cuatro hectáreas y cuentan con un vivero cuya producción es de ocho mil plantas”.
Él, junto con 30 personas pertenecientes a la cooperativa lograron conocer y aprender del “niño rico” (como le dicen al mangle por lo difícil y delicado de la planta), con lo que han logrado hacerse de un empleo temporal.
Explica que realizar la reforestación de mangle no fácil: los pescadores se trasladan en cayucos transportando las plantas, caminan entre los manglares para encontrar la zona adecuada para plantar; con sombra, tierra y fértil, además revisan que en ese lugar no suba mucho la marea, todo esto, mientras se cuidan de no ser mordidos por los cocodrilos que habitan en el manglar.
En este pueblo desconocido por muchos, el calor y cariño de las personas hacen agradable la estancia en sus paisajes donde su gente va y viene de la pesca entre las casas hechas de madera y teja, con su fogón de leña donde se prepara el caldo de quiebra catre con camarón.
Al atardecer, los pescadores cuelgan su atarraya en el patio mientras descansan sus hamacas después de la jornada de trabajo y el único vendedor de agua del pueblo recorre las calles con su llamativo sombrero de charro.

El Hombre que encontro su segunda familia en el Zoomat


No soy biólogo pero lo aprendido con los animales no viene en los libros


José Salazar
Noticias

Llegó a las siete de la mañana, mochila en el hombro, pantalón azul, tez morena y de bigote pronunciado, mirada serena. Considera que para ejercer su oficio es necesario poner a trabajar los cinco sentidos. Así es Juan Gabriel Gumeta Hernández, –quien iniciara de guardaparques– hoy tiene más de 10 años como encargado del área de mamíferos del Zoológico Miguel Álvarez del Toro, “su segunda familia”, a quienes comprende, cuida y alimenta.
Se considera afortunado al cumplir uno de sus más grandes sueños, que surgió de la admiración que sentía por su padre que trabajó 22 años en el zoológico. Dentro de sus responsabilidades, está el alimentar a los animales de su sección (tapir, jaguares, venado carito, grisón, tejón y mono saraguato), limpiar su recinto, darles agua, llevar un control de fechas de desparasitaciones y supervisar a los animales cuando entran en celo para lograr su reproducción. Considera que es una labor difícil a pesar de haber logrado la reproducción de un tapir en cautiverio.
Alimentar animales herbívoros es difícil porque necesitan fibra como parte de su alimentación y necesita salir fuera de la reserva para conseguir hojas y ramas para variar las 22 especies de hojas que comen los animales.
Recuerda que fue en 1995 cuando le brindaron la oportunidad de entrar a trabajar: “No cabía de contento”. Le gustó la idea, lo cambiaron de área por su interés y respeto a los animales.
— ¿Qué pasa por tu mente cuando alimentas al jaguar?—
– Que tengo que estar seguro, en mis cinco sentidos, confiar en el sistema de guillotina para meter la carne y encerrar el jaguar, para entrar a hacer el aseo, reportar cualquier anomalía, ponerle alambre de púas a los árboles para evitar que los animales trepen y puedan escapar.
– ¿Cómo le haces para meter al jaguar a la jaula?
– En el caso de l jaguar negro, Yojk, llegó pequeño y me entiende como un cachorrito, el sabe la hora en la que va comer, con verme parado sabe le voy a dar algo, le silbo, le llamo por su hombre, entiende muy bien.
– ¿De los animales que alimentas cuál consideras el más peligroso? ¿Alguno de ellos te ha atacado?
– Se han suscitado incidentes menores, como es el caso de los venados, el macho se me vino encima con al intención de cornearme, pero eso sucede en la temporada de celo, aunado a esto el encierro es pequeño, más el estrés. Es un animal que responde agresivamente aunque no se le provoque, por el hecho invadir su territorio. Hay que ser observador, ver si comieron, como caminan, aprender sus gestos y modos.
Fuera de ese suceso, lo demás transcurre con normalidad, los otros animales entienden.
Hay que entender a los animales mejor que a una persona, por que ellos son muy difíciles, no se sabe cuando va cambiar bruscamente de estado de ánimo y se te puede venir encima.
— ¿Cómo consideras tu trabajo?
– Mi trabajo es maravilloso e interesante porque día con día aprendo cosas nuevas, no soy biólogo, pero me encanta mi trabajo y por eso es mi interés de saber más sobre las especies que cuido. Lo que he aprendido con los animales en muchas ocasiones no lo mencionan los libros.
— Cuando estás de vacaciones, ¿extrañas a los animales?
– Si, me pasa algo extraño, me pongo a pensar si los estarán alimentando bien, si les pasó algo, entonces vengo a visitarlos par ver si están bien, decirle a la personas que me suple como debe de hacerlo. El animal extraña a su cuidador porque se acostumbran al olor, la voz, a la persona que los cuida, con alguien extraño se siente incómodo y si usa un perfume fuerte puede hasta llegar a atacar. Les hostigan los olores fuertes. Los sonidos que emiten los animales, para los visitantes pasan desapercibidas, pero a mi me indican que está espantado, que tiene hambre o que está enojado.