Periodísmo en Chiapas
José Salazar de León
martes, 24 de marzo de 2015
ENRIQUE PEÑA LE CUMPLE A CHIAPAS: EMILIO SALAZAR
Niños Autistas Tendrán Certeza Jurídica: Mario Escobedo
lunes, 23 de marzo de 2015
martes, 2 de noviembre de 2010
El Último Rezador de la Tierra
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Noticias
Las plegarias morirán en sus labios. Con él, los cantos y rezos de la tierra se perderán. Hatchakium, Kanankash, Itzaná, Akna, Kak, serán sólo un recuerdo. Se hablará de ellos, de quiénes fueron, y lo que representan para su cultura, pero no regresarán más a la tierra del hombre verdadero, dejarán de escuchar sus voces, de interceder por ellos.
El copal se petrificará, nadie beberá ni preparará más la bebida sagrada “Balché”, las representaciones de los dioses mayas se alzarán en su lugar de descanso, y cuando el rezador dé su último alarido no habrá más. Pasarán tres días, en su tumba sus hijos colocarán una especie de cal –donde su espíritu hará una figura- al descifrarla sabrán porqué murió: por enfermedad o porque los dioses no lo ayudaron.
Desconocíamos el camino, sin la menor idea de las horas que viajaríamos para conversar con el hombre que camina descalzo, vestido con una túnica blanca. Heredero del misticismo, de creencias que se han perdido con el tiempo, o que la religión les ha hecho olvidar, siendo él, el único que se resiste a hacerlo.
EL DESTINO: NAHÁ
—Las condiciones para viajar son bajo su responsabilidad, porque no existía la seguridad de que aceptará la entrevista, en caso de que acepte le tienen que dejar algo, despensa o efectivo, así los tienen acostumbrados —esas fueron las palabras del médico veterinario de la secretaría, con quien se había hablado para el viaje.
—Esa, entre varias cosas, era una de mis preocupaciones.
Al estar en Nahá no se siente la diferencia entre los ejidos que han quedado atrás, la diferencia es que no hay caballos, pero las casas donde habitan los lacandones están hechas de madera, en la entrada se aprecia una de las 22 lagunas que existen en el lugar, muchos de ellos, los hijos de los hijos, se han cortado el cabello o profesan el cristianismo.
Pasaban más de las seis de la tarde, cuando el automóvil se detuvo frente a las casa número 22, bajo un árbol que nos cubría de la intensa lluvia, él no estaba en su casa
—Está en su templo —dijo una persona al parecer era unos de sus hijos. Su templo está detrás de mi casa, para qué lo buscan.
—Queremos hablar con él.
—No sé si quiera, está cansado, porque ha sido una semana de rezos, por los restos de Gertrudis Dubis. Preparó balché, pero hay que hablarle para que los reciba mañana, para que no se vaya a la milpa, que está a una distancia de tres kilómetros.
Su templo, el lugar donde hace contacto con los dioses de los hombres verdaderos, es una palapa de 10 por cinco metros, cubierto con palma a la que ellos de llaman “Guano”, allí se encontraba el líder espiritual de los lacandones de Nahá, Antonio Chankin (pequeño sol), tomando la bebida sagrada en una jícara. Hablaríamos al amanecer.
SE ACABÓ EL CAMINO
—El último lugar donde estuvimos, la tierra de nuestros antepasados, se llama la Arena, después nos establecíamos en un lugar uno o dos años, y continuábamos; ahora no podemos irnos, no hay más lugar, hay mucha gente, no se puede más, no hay para dónde ir. Ahora no dejo mi luz, porque me gusta mucho, ante pura vela de ocote, así nos movíamos en la noche, por eso nos picaba la culebra.
Todo ha cambiando, muchos se visten diferente, quieren que use pantalón, pero no me gusta, porque me acostumbré así, con esta ropa quiero morir, mi cabello no lo corto porque no me gusta, porque me da frío.
—¿Cambiar la ropa, cortarse el cabello, va en contra de lo que son?
—Pues si hay algo que te gusta no, si no te gusta sigues como estás, esa es la costumbre de los hijos, pero yo no, eso va en contra de mis costumbres, de lo que me enseñaron, lo que aprendí de mi suegro Chan Kin Viejo, pero yo no puedo interferir en los demás, ellos deciden.
—¿Qué es lo que aún se mantiene?
—El balché, que es la bebida sagrada, ese es mi trabajo, se habla maya, eso sigue todavía. No sé mucho español, porque no lo necesitábamos, no habían maestros ni siquiera jabón, lavábamos nuestra ropa con una cal, nos bañábamos con limón, nos limpiábamos bien.
—¿Cómo fueron sus primero años, en lo que ahora es Nahá?
—Veníamos en grupo con mi suegro Chan Kin Viejo, no había gente, la tierra era libre, verde, si uno se aburría de estar en un lado, levantaba su casa, se mudaba a otro lugar, luego quienes vivían dispersos se unieron. Pero el mal empezó con la llegada de los hombres blancos, no sabíamos que era el dinero, ellos nos traían regalos a cambio de nuestras cosas: piedras, arcos, o barro; nos dimos cuenta que éramos pobres, nos dejó de gustar los que hacíamos, empezamos a querer algo que no necesitábamos, y para conseguirlo era necesario el dinero.
—¿Después de la muerte de Chan Kin Viejo, usted fue el único que aprendió sus conocimientos, hay alguien que se quede cuando usted muera?
—Pues los hijos de los rezadores, pero los que heredaron los templos y las ceremonias las han abandonado en cuevas, han adoptado alguna religión. Por eso es que en la comunidad hay templos cristianos, evangélicos que los han cambiado ofreciéndoles una mejor vida, porque les dicen que ellos adoran al diablo, que necesitan destruir las representaciones para salvarse; les cortan el cabello, les cambian la ropa, matan al lacandón. Vienen y me dicen que cambie, que mi dios es falso, les digo que no, que yo tengo un dios aparte, que los respeto, por eso tienen que respetar en lo que creo, somos dos hombres diferentes, ellos los de las máquinas, la contaminación, fueron creados por Akianto, y el hombre verdadero creado para vivir con la naturaleza, creados por Hatchakium. Hay varios dioses, el dios del maíz, de la lluvias… pero ahora sólo yo rezo, no hay otro, no hablan con los dioses, si no hay dios, no hay comida, mi suegro así me lo dijo, tienes que pedir a los dioses por el bien del pueblo, a Kanankash, Hatchakium, Itzaná, Akinchop, un dios único que cuida al lacandón.
Antonio sigue vivo, tiene miedo que el mundo se acabe, será en un año, lo vio en un sueño; mientras eso pasa continúa con su vida, viendo cómo poco a poco los rezos a los dioses son menos, porque una sola voz es frágil, con el tiempo los dioses no vendrán más a su templo.
— ¿Por qué los lacandones no quieren rezar?
—Porque rezar implica pureza, para rezar no se tiene que dormir con la esposa durante muchas semanas, no besarse, no tocar nada que los demás agarraron, no tocar el miembro, meterse la mano en la nariz.
El rezador tiene que estar purificado, porque cuando no lo hace el dios lo siente, estar en contacto con ellos cuesta mucho, se requiere disciplina, por eso los jóvenes no quieren, hablar con ellos puede durar hasta 15 días, el cuerpo no tiene que tener olor.
Otros lacandones han llegado a aprender, pero sólo por proyectos, o para hacerlo por dinero… pero no les funciona, nunca aprenden, el dios no los quiere, se da cuenta, nunca llega, ser rezador es estregar una vida, conocer las plantas medicinales, las plegarias a los dioses, tener bien el templo, ser un hombre limpio, conocer las historias, y hablar con el dios para que indique el lugar donde se tiene que invocar.
sábado, 23 de enero de 2010
Indigenas de Ixtapa piden ser reconocidos por el gobierno de Chiapas

Noticias
Se establecieron en 64 hectáreas que adquirieron en dos mil pesos, cada una; hoy son más de cuarenta familias, quienes para producir chayote (principal actividad económica), se tienen que endeudar dos, tres, seis años y toda una vida.
En el ejido la Ciénega, una de las 14 comunidades indígenas de Ixtapa, padecen pobreza extrema; si embargo, no han sido reconocidas como tales por los tres niveles de gobierno, dice Mariano Santiz Santiz, “esa falta de reconocimiento es la que nos tiene sumidos en la miseria”.
Para llegar a la comunidad se recorre un camino de terracería, donde no hay ninguna señal de tránsito. El descenso al lugar es peligroso por la tierra suelta.
Al pasar por una curva se observa una plataforma (Tapesco) construida con palos y alambre en los que se enreda la mata de chayote; los frutos verdes cuelgan como si fueran esferas.
Extensos tramos de manguera negra tiradas en el suelo son utilizadas como sistema de riego; avientan el agua sobre el sembradío proveniente del manantial. En la parte más alta se ubican las viviendas hechas de adobe, madera, lámina y piso de tierra.
Al decender del automóvil las moscas vuelan y se pegan en la ropa, revolotean como enjambre; no hay un lugar donde tirar la basura, tampoco drenaje y letrina. Por eso hay mucha mosca, dice Santiz, representante de la Ciénega.
Él, de cabello negro, con arrugas, de 45 años, viste una playera blanca, pantalón negro, botas de hule, usa un sombrero, en la mano derecha lleva un reloj de oro, en el centro donde van las manecillas, sobre sale la imagen de Jesús y la Virgen María.
Tiene nueve hijos, sólo un varón, las demás mujeres están casadas, le cuesta mucho hablar español, las personas del lugar hablan su lengua materna Tzotzil; como puede responde a las preguntas.
Son las nueve de la mañana, no veo niños,
— ¿No hay niños?
— Si hay, son 32
Miro a mi alrededor, recargo el cuerpo sobre las tablas de un pequeño cuarto. Poco a poco los hombres que estaban trabajando en la limpieza y recolección, empiezan a llegar.
— ¿Los niños se fueron a la escuela?
— No, no vino el maestro, casi ni viene, y la escuela está a sus espaldas.
Vuelvo la vista, a través de los espacios que hay entre las tablas se observan las bancas, unas láminas del cuerpo humano, en el pizarrón una frase que dice: el perro ladra en la noche.
Santiz grita y los niños, como pollitos cuando les tiran el maíz, llegan corriendo. El salón está cerrado, nadie tiene la llave; mandan a buscar un martillo para arrancar la bisagra, abren la puerta y entran.
Los infantes se sientan en las bancas, están descalzos, enfermos de grípa, los estómagos inflados, con las caras llenas de lodo y lagañas. Sus papás se acomodan en el piso de tierra, empiezan a platicar sobre las carencias, la falta de apoyo y el desconocimiento como indígenas de parte de la autoridad.
— ¿De donde viene el coyote?
—Son compradores que viven en Ixtapa, que les prestan a los pobladores de 10 a 40 mil pesos, para que estos puedan cosechar, y dependiendo de la deuda y del precio que les imponga por el producto, les llegan a pagar de cinco a diez pesos por caja.
— ¿Cuándo terminan de pagar la deuda?
—Cuando el precio del producto sube y nos va bien, ese mismo año, pero si el precio es bajo, pueden pasar varios años.
Ganan lo necesario para vivir, duermen en el piso y cocinan en condiciones insalubres. Cuando una persona se enferma hay que trasladarla a la cabecera municipal para su atención.
viernes, 8 de enero de 2010
Exigen al gobierno del estado terminar con la ingobernabilidad en Chanal
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Noticias
Habitantes del municipio de Chanal arribaron a la capital del estado, para exigir a las autoridades correspondientes terminen con el estado de ingobernabilidad. Mismo que viven desde hace más dos años aseguró Mauricio Gómez López representante de los manifestantes.
“La presidencia no esta en funcionamiento, y por el lapso de tiempo ha servido como letrina de los borrachos, es un cagadero, los muebles y papales yacen en el piso.”
Postrados en las afueras del palacio de gobierno y el congreso del estado, Gómez López dijo que serian recibidos por el subsecretario de gobierno Noé Castañon León, para llegar a un acuerdo y conocer los términos en lo que harán valer las leyes en Chanal.
Este problema ha rebasado la paz social en Chanal, es por ello que se han presentado varios conflictos, el último se suscito el 24 de diciembre del año pasado, ocurrió la balacera de una mujer y su hijo, realizada por un supuesto policía actual presiente municipal José Luis Entzin Sánchez, “de ese altercado no hubo ninguna demanda, nadie hablo, se dice que sucedió porque el policía se encontraba en estado de ebriedad, según la información de Asbel Ochoa Cruz, agente del funcionario del gobierno del estado.
El primero de Enero fue una provocación de personas enviadas por el supuesto presidente municipal José Luis, “quienes empezaron ha aventar piedras, palos y armados con machetes, por eso el pueblo actúo, porque queremos la paz y la tranquilidad”.
Ante los problemas exigen, la destitución del presidente y que se forme un consejo para terminar el 2010, o en determinado caso se realicen votaciones. Agregó que el siete de este mes, están citados en el congreso del estado, donde hará acto de comparecencia el presidente municipal de Chanal, en caso de que las autoridades hagan caso omiso, “lo dejamos bajo su responsabilidad porque el pueblo actuara por su propia mano.”
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Proyecto Ecoturistico -El Madresal-

NOTICIAS
La naturaleza está llena de misterios. En las costas de Chiapas son pocos los lugares conocidos y abiertos al turismo. Escondido como un tesoro resguardado por la espesura del manglar y los pobladores del lugar, se encuentra este hermoso paisaje lleno de misterio, cuya agua de color rojizo y baja salinidad, han propiciado el paraíso perfecto para las especies marinas.
Aquí, bajo el cielo azul el águila que surca los aires, en un instante se deja caer a gran velocidad para sumergir sus garras en el agua y atrapar un pez que devora en la copas de los árboles. A un kilómetro, el cocodrilo flota, se asolea como dueño y señor del canal.
En la vegetación destaca el robusto, de corteza gruesa y en cuyas hojas blandas por la parte de abajo se aprecia la sal, principalmente en el mes de octubre cuando hay más humedad, dice José Luis Ordóñez, un pescador de esta zona del estado.
Único en esta región, el mangle conocido como El Madresal, le sirve de nombre al proyecto ecoturístico que iniciarán 51 pescadores, después de varios intentos fallidos para criar camarón.

Tras el fracaso en la crianza de camarón, los pescadores decidieron abrir un canal para darle mantenimiento a la playa; con ello surgieron muchas ideas y se colocó una palapa. No pensamos que fuera a dar resultados como proyecto, dicen.
El proyecto ecoturístico El Madresal comenzó un primero de enero de 1997, cuando se constituyeron como sociedad cooper ativa mediante un acta constitutiva que se realizó en la presidencia municipal.
Nunca pensamos que esto fuera a dar resultados -asegura José Luis -. En un año y ocho meses hemos dado pasos agigantados, esperamos continuar con la conservación de manglares que generan con el programa de limpieza de playas (PET) 100 empleos directos, 49 de la comunidad y 51 de las personas que trabajan en el proyecto.
La pesca dejó de ser una forma subsistir, comenta Pragedis Vásquez Ramos, lanchero encargado de pasar a los visitantes a la zona de playa y pasearlos en el canal. En esté lugar escondido a 35 kilómetros en el poblado Manuel Ávila Camacho, en el municipio de Tonalá, la diversidad de aves de la costa han encontrado en las copas de los árboles el lugar idóneo para anidar.
En el poblado, un pedazo de tabla indica que a 600 metros se encuentra el Centro Ecoturístico. El tiempo ha pasado, del letrero que indicaba el lugar ha quedado atrás, en el camino a “El Madresal”, se pasa zonas que sirven para que el ganado paste, al llegar a el lugar hay un pequeño letrero que da la bienvenida, varios carros estacionados y algunas lanchas.
Mientras esperamos parados en el pequeño muelle, llega el señor Pragedis Vásquez, con una gorra azul, de piel morena, mirada profunda y voz suave. Colgada en su cuello sobresale una cadena de oro.
Enciende el motor de su lancha y comienza a contar: miren el arco de manglar. Miguel Abarca, reportero gráfico de NOTICIAS, no pierde detalle con su cámara. Comenta: “por esto vale la pena el viaje.”
El lanchero rompe el silencio, de nuevo: “estamos atravesando el canal donde se puede pescar, pero no nadar, debido a las corrientes y los cocodrilos que habitan de forma natural en esta zona…”
CAMINO DE PALMA

Hemos atravesado el canal. Al atracar la lancha se puede observar a los cangrejos que se asoman en las raíces del manglar.
–¿Esos cangrejos se comen?
Pues no hemos tenido la necesidad de eso -responde Pragedis-.
Continuamos rumbo a la playa en un camino que para donde que se voltee, se puede observar la palma que se utiliza para el techos de casas y palapas.
En la zona hay ocho cabañas en construcción que podrían estar listas antes de diciembre para brindar hospedaje, dos palapas con servicio para 2oo comensales -una ya está en funcionamiento- y se puede disfrutar de una lisa en sus dos especialidades: asada y al orno. Hay camarones, róbalo, guachinango, cocktail de camarón.
Caminar en la playa y encontrar conchas en lugar de basura, es una experiencia digna de recomendar.
En El Madresal está prohibida la contaminación auditiva y las botellas plástico, que tanto daño hacen a la naturaleza. “Los compañeros respetan el medio ambiente y saben que estas acciones son por el bien de la comunidad y de nuestros hijos.”
Esto fue difícil porque tenían la inquietud de hacer un proyecto ecoturístico y desconocíamos la cantidad de beneficios y compromisos que se tienen que hacer para alcanzar los niveles de conservación.
Las preocupaciones de los que trabajan en el proyecto son crear empleos temporales para concienciar a tres mil personas, “a quienes se les tiene que educar en la cultura de la conservación y contar con el apoyo para realizar un desasolve de esteros.”
Concientes de que la pesca dejó de ser una forma de sostener a sus familias los 51 pecadores que trabajan en El Madresal, laboran de 9 de la mañana a 6 de la tarde para cumplir con un proyecto que apuesta al ecoturismo.
–Estamos ofreciendo al turista naturaleza virgen-dicen orgullosos.
